El parto es uno de los momentos más delicados que puede atravesar una mujer, un procedimiento en el que está expuesta a todo tipo de inconvenientes que podrían surgir de un instante a otro, y que aumenta sus peligros exponencialmente si existiera alguna negligencia.
A pesar de ser poco común, la mala praxis durante el nacimiento de un bebé no puede descartarse. Dicho esto, es indispensable conocer cuáles son las secuelas más frecuentes tras una negligencia médica durante el parto, recordando que estas consecuencias pueden afectar tanto a la propia mujer como al recién nacido.
En este caso específico, vamos a detenernos en los resultados que pueden alterar la calidad de vida de la mujer, dejando de lado por un momento a los que afectan únicamente al recién nacido, para conocer cómo hay que actuar. Antes de nada, evidentemente, consultando a un abogado especialista en negligencias médicas.
Casos habituales de negligencias en el parto o el embarazo
- Episiotomía: esta incisión se lleva a cabo durante el parto con el objetivo de aumentar el diámetro de la apertura vaginal, y aunque no siempre es imprescindible, se opta por ella a fin de evitar desgarros y acortar los tiempos. Normalmente, la episiotomía es recomendable en las madres primíparas o que ya tienen más de 30 años.
- Histerectomía: éste es el nombre que se le da a la extracción del útero, una intervención agresiva pero inevitable cuando se concluye que de no realizarse hay riesgo de vida para la madre. Un error en la cesárea o la cicatriz de otra previa pueden ser causantes de la histerectomía. De comprobarse la negligencia médica, las indemnizaciones son muy altas, ya que se está privando a la madre de volver a serlo por vía natural.
- Amniocentesis: se trata de un estudio que permite obtener información sobre el desarrollo del bebé, y que consiste básicamente en tomar una muestra del líquido amniótico que rodea a la criatura durante su crecimiento en el útero. Una mala praxis puede llegar a provocar un aborto espontáneo, por lo que se debe informar a los padres acerca del peligro que supone esta intervención. Sólo bajo su consentimiento se lleva adelante esta prueba invasiva en la madre.
- Prolapso: la caída o desprendimiento del útero durante el parto o una cirugía vaginal se conoce de tal forma. En otras ocasiones puede deberse a la hipertensión ejercida en los músculos o al bajo nivel de estrógenos.
¿Qué hacer ante una negligencia médica en el parto?
Los resultados de una negligencia en el parto suelen ser evidentes, pero ante la menor sospecha de que alguna parte de la atención médica no es lo suficientemente respetuosa con la gestación y los requerimientos tanto para con la madre como para con el bebé, es clave contratar a un abogado para el asesoramiento jurídico correspondiente.
Un letrado con conocimientos en la materia podrá asistir a la familia en todas sus dudas y guiarle en un eventual proceso judicial con acceso a todas las pruebas que permitan demostrar si hay responsabilidad médica en el perjuicio realizado.