Las estadísticas más recientes indican que los trastornos del sistema digestivo son los que causan más consultas a los servicios de atención médica primaria, y si bien la mayoría de ellos no supone que se estén sufriendo graves problemas de salud, en un pequeño porcentaje de los casos sí los hay.
Como consecuencia de ello, un diagnóstico médico acertado es fundamental para iniciar cualquier tratamiento que logre la recuperación del paciente.
Por supuesto, para los profesionales en medicina las cosas no son tan sencillas, ya que en el aparato digestivo pueden parecer desde pequeñas molestias específicas, relacionadas con la alimentación, hasta cuadros de extrema peligrosidad, como pueden ser infecciones, intolerancia o tumores.
Esta amplitud de posibles resultados justifica la existencia de la Sociedad Española de Patología Digestiva que sirve, entre otros motivos, a proteger los profesionales de la salud ante posibles negligencias médicas.
Negligencias médicas asociadas al sistema digestivo
- Retraso en el diagnóstico de cáncer: sobre todo en el cáncer de colon.
- Retraso en el diagnóstico de apendicitis: si bien la apendicitis no es tan peligrosa como el cáncer, cuando no se la trata a tiempo y se opera, puede desencadenar en una peritonitis más dañina.
- Retraso en el diagnóstico de isquemia intestinal: éste es uno de los episodios más repetidos, y se da por prescindir de las pruebas y exploraciones indicadas. Y aunque cabe reconocer que el principal motivo de no realizarse estas pruebas es porque las personas se resisten a someterse a los necesarios ensayos, también son muchos los profesionales que confunden sus síntomas con otros menos serios.
- Retraso en la perforación de vísceras: semejante a la apendicitis, las vísceras fallan con el tiempo. Quienes tienen una edad avanzada o una patología digestiva anterior podrían cursar una perforación de vísceras. Si no se les interna de inmediato, y se les atiende, su recuperación es casi imposible.
- Equivocaciones en las cirugías: mucho más evidentes son las equivocaciones durante una cirugía. Daños irreversibles e injustificados sobre los órganos del aparato digestivo se incluyen aquí.
- Retraso en el diagnóstico de complicaciones postoperatorias: por último, el espectro de retrasos en el diagnóstico de complicaciones posteriores a una intervención quirúrgica es también muy variado. Puede que una operación se haya completado perfectamente, trabajando dónde y cómo se debía, pero, aun así, la supervisión de la salud del paciente en los días siguientes no sea la más adecuado. Aquellas complicaciones postoperatorias que no hubieran sido identificadas de forma precoz, siempre que pudieran haberlo sido, constituirán una negligencia médica en todo sentido. Un ejemplo habitual de esas negligencias es la apertura de las suturas quirúrgicas internas, después de extirpar una parte del esófago o del aparato intestinal con salida a la cavidad torácica o abdominal, permitiendo el flujo de contenido del aparato digestivo y la proliferación de infecciones. Asuntos muy técnicos que un abogado experto en negligencia médicas reconocerá inmediatamente.